Objetivo del proyecto
Revalorizar el residuo del cáñamo industrial (cañamiza) mediante procesos sostenibles que permitan obtener subproductos de alto valor añadido como xilooligosacáridos (XOS), lignina y nanocelulosa. El proyecto busca demostrar la viabilidad de aplicar tecnologías propias de biorrefinerías y de la industria papelera para transformar este residuo agrícola en materiales útiles para diversos sectores, contribuyendo así a reducir el desperdicio y avanzar hacia una economía circular.
Descripción del proyecto
El cultivo de cáñamo industrial ha aumentado considerablemente en Cataluña en los últimos años. Aproximadamente el 50% del cultivo está formado por paja o cañamiza, que representa un residuo cuya revalorización es imprescindible para disminuir su desperdicio. La cañamiza está compuesta por un 50–60% de celulosa, un 20% de hemicelulosas y un 20% de lignina.
Actualmente, los subproductos se obtienen a partir de diferentes fuentes de lignocelulosa (formada principalmente por celulosa, hemicelulosas y lignina). No obstante, el potencial de la cañamiza en todo el proceso de biorrefinería y de fabricación de papel sigue estando poco explorado.
La innovación del proyecto reside en la obtención de todos estos subproductos a partir del residuo del cultivo de cáñamo industrial, que está en crecimiento en Cataluña y, por tanto, requiere soluciones para reducir su desperdicio.
RevCan pretende demostrar la revalorización de la cañamiza mediante la extracción de sus distintos componentes a través de procesos sostenibles, para crear subproductos biodegradables de alto valor añadido como los xilooligosacáridos (XOS), con propiedades prebióticas y antioxidantes; la lignina, con aplicaciones antimicrobianas y antioxidantes; y la nanocelulosa, un material innovador con aplicaciones en el sector del packaging y la industria papelera.
Impacto
Los subproductos que se desarrollarán en el marco del proyecto contribuirán a afrontar el actual contexto de emergencia climática y a avanzar en la transición hacia la bioeconomía y la economía circular. Entre los beneficios esperados, destacan:
- Extraer los componentes de la lignocelulosa de forma secuencial dentro del concepto actual de biorrefinería.
- Obtener subproductos emergentes con aplicaciones en distintos sectores: agroalimentario, papelero y de envase y embalaje (packaging).
- Reducir el desperdicio agrícola, especialmente el de la cañamiza, y encontrar aplicaciones de mayor valor añadido.
- Contribuir a la mitigación del cambio climático, a la bioeconomía y a la economía circular.
Compartir: